IGLESIA PARROQUIAL
(foto iglesia exterior)
Historia:
El 14 de septiembre de 1559, Rodrigo González, mayordomo de la iglesia de Hornillos, se concertaba en el cantero Juan del Valle, vecino de Salamanca y recibirá por el trabajo dos ducados por cada día que visitase la obra amén de la comida.
Unos años mas tarde ,el 20 de agosto de 1562, Antonio Pérez, escribano de la Audiencia Episcopal, mandaba que se diese a Juan de Gastañuega, cantero, ".. un contrato que otorgó antes vos Juan del Valle, mtr: de cantería de la obra que hizieron sus oficiales en la iglesia del lugar de hornyllos ...". Parece, pues, que la obra de la iglesia, quizá sólo la capilla mayor y naves, estaban finalizadas en 1562. Ciertamente, que la capilla mayor con sus contrafuertes esquinados al exterior, las ménsulas renacentistas y vanos con molduración renaciente, guarda muchísima relación con otras obras de Juan del Valle, aparejador que fue de Rodrigo Gil de Hontañón.
Las Obras del siglo XVII afectaron fundamentalmente a la realización de la torre. En 1667 el maestro de cantería Martín Rodríguez reconocía la iglesia y hacía condiciones para las obras necesarias, entre ellas la torre, que sería adjudicada a Gonzalo de Cáceres, vecino de Cantalpino, que trabajará y recibirá pagos hasta 1677 y, posteriormente, Francisco Gallego. La mala cimentación daría lugar a un farragoso pleito y a las consiguientes dictámenes de los maestros que optaron por la interrupción de la obra que tan pocas garantías ofrecía.
La situación del templo a finales del siglo XVII era lastimosa. En la Visita Pastoral de 1691 se decía: "... el retablo del altar mayor por su antigüedad está indecente; el presbiterio y las gradas poco menos; la tribuna y choro enteramente deshechos y ocupada una parte de la iglesia con montes de cal, arena y piedras para la reedificación de la torre...". El obispo ante esta situación es tajante: ".... por quanto reconoció su Ilustrísima que la torre de esta iglesia está arruinada por haverse fabricado en falso y contra arte los maestros que se encargaron de ella fue informado que por parte de la yglesia se ha cumplido la escritura... manda que pida judicialmente que reedifiqué, bien sea donde está o entre los contrafuertes de la capilla mayor" El mandato se cumplió y volveremos a ver a Gabriel de Cáceres, esta vez con sus hijos, reedificando la torre. La obra debió de quedar con un sólo cuerpo y tan baja que apenas si se oía el tañido de las campanas en las a fueras del pueblo.
Bastantes años más tarde, en marzo de 1767, el obispo D. Felipe Bertrán giraba la Visita Pastoral a la iglesia de Arabayona y se encontraba con una torre que no cumplí la misión para la que se edificó. En consecuencia, y ante los problemas que se había venido dando durante los años anteriores, mandaba que se hiciese la torre de nueva planta, que se renovase la nave del Evangelio, que se hiciese sacristía nueva y trastero en el lado opuesto y que se hiciese un retablo de piedra semejante al que ya existía en la cabecera de la nave de la Epístola. Comenzaba así un período importante que cambiaría el aspecto del templo y terminaría de una vez por todas con el problema de la torre. Se pregonó la obra y se adjudicó al maestro Nicolás Rodríguez, encargándose de hacer las trazas, condiciones y presupuesto de tan importante obra, siendo supervisada por Antonio de Manzanares, fraile capuchino que a la sazón hacía el convento de la Orden en Cantalapiedra, quien, salvo alguna pequeña consideración sin importancia, aprobó el expediente de la obra.
Se terminaban así las obras del templo, excepto quizá la espadaña de ladrillo en que remata la torre.
Destacar el cambio de la advocación de Nuestra Señora de la Zarza, que cambiará en época contemporánea por la de la Veracruz
Arquitectura:
La fábrica, construida en piedra arenisca, ha sufrido diversas remodelaciones sin que hayan afectado a su estructura. Es edificio de tres naves individualizadas por arcos formeros, dos a cada lado, de perfil rectangular fileteado que apena en pilares rectangulares muy reformados.
La nave central, más ancha de las colaterales, se cubre con armadura moderna de artesa vuelta que deja a la vista los arranques de las bóvedas barrocas a las que sustituyó. La nave del Evangelio, con bóveda de medio cañón con lunetos; la de la Epístola con bóveda de cañón de cinco tramos ornada con labores geométricas.
La capilla mayor lleva bóveda barroca de aristas con labores geométricas de resalto plano. conserva aún las ménsulas renacentistas en las que aparecerían los nervios de una bóveda de crucería, hoy perdida o enmascarada por la cubierta actual. En las constaneras del Evangelio y Epístola se abren vanos de doble derrame y perfil renaciente.
En la costanera de la epístola, a través de portada que rasga arco de medio punto con moldeuracion de listeles y escudo apergaminado en la lave, se accede a la sacristía, que se cubre con cielo raso de listones de madera. En el lado opuesto se abre otra dependencia, semejante a la sacristía, que hace las veces de trastera y lleva cubierta de madera a un agua.
En el hastial del poniente se alza la torre, prismático rectangular, con espadaña de ladrillo de dos cuerpos y tres vanos rematando en frontón triangular. En el interior, entre dos torres con escaleras de caraco, tribuna de madera; en el cuerpo bajo de la torre, baptisterio cubierto con bóveda de medio cañón complementaría de piedra.
El acceso a la iglesia, en el lado de la Epístola, se realiza a través de arco de medio punto de grandes dovelones con molduras en la embocadura del arco y jambas; es obra sin interés y quizá del siglo XVI. En los batientes lleva clavos en forma de cruz flor desalisada con cabeza piramidal de fuerte resalte; son obra barroca del siglo XVIII (foto herraje de los batientes)
Nave de la Epístola:
(foto retablo de S. Antonio)
Restos de retablo rococó en madera vista ensamblado recientemente y con imágenes modernas.
Retablo de piedra a manera de arcosolio, con arco de medio punto con intradós y rosca del arco casetonado sobre jambas de frente cajeado, rematando en frontón triangular sobre ménsulas; es obra del siglo XVI. Cobijado por el arcosolio, retablado dorado de hornacina avenerada enmarcada por estípites, con entablamento quebrado y rematando en Gloria; flaquean en conjunto roleos vegetales con florones por remate, como obra que es de la primera mitad del siglo XVIII. En la hornacilla, talla de San Antonio con carnaciones a pulimento en el rostro y cuerpo del Niño, es obra de la primera mitad del siglo XVIII.
Presbiterio:
(foto Retablo mayor)
Retablo Mayor dorado, a manera de gran expositor con hornacina de arco de medio punto cobijada por copoete y flanqueada por machones con sartas vegetales en el frente; a ambos lados columnas adornando sus fustes con festones y rostros de serafines. A plomo sobre los machones y columnas, angelillos que portarían los símbolos de la Pasión y, rematando el conjunto, arco de medio punto con temas vegetales en la rosca. Es obra de mediados del siglo XVIII. Rematando el retablo, escultura de San Miguel, con pliegues alatonados de talla crespa que lo sitúan a mediados del siglo XVII.
Nave del Evangelio:
(foto Retablo del Evangelio)
Arcosolio de piedra semejante al catalogado en el lado de la Epístola. Consta que se mandó hacer en la Visita Pastoral girada a la iglesia en marzo de 1767 por el obispo Don Felipe Bertrán. Es obra de Nicolás Rodríguez y difiere del modelo en las molduras de las impostas de las jambas.
Cobijado por el arcosolio, retablo barroco de hornacina briolobulada con marco vegetal, flanqueada por machones y rematando en Gloria. Es obra del siglo XVIII. En la hornacina, talla del Cristo de la Vera Cruz, se le representa ya muerto, con la cabeza ligeramente inclinada hacia su derecha, ojos cerrados y con señales de la Pasión muy marcadas. La anatomía muy acentuada, con las extremidades superiores e inferiores excesivamente adelgazadas. El paño suprafemoral con pliegues muy paralelos y anudado a su izquierda; las carnaciones a pulimento, perfectamente conservadas, excepción hecha de las guejadas de la cabeza y rostro repintadas en color marrón. Es obra del siglo XVI.
(foto Cristo de la Vera Cruz)
Púlpito con tornavoz barroco, obra sencilla, posiblemente reformada, que quizá corresponda al que se mandaba hacer en la visita de 1738
Retablo de un cuerpo en tres calles, obra reciente sin interés. En el ático escultura de Santa Aqueda, quizá del siglo XVIII.
Sacristía:
(foto escultura de S. Sebastián )
Escultura de S. Sebastián, con carnaciones a pulimento de ono rosáceo y restos de estofado en el paño suprafemoral. La anatomía, muy acentuada, corresponde a un cuerpo apolíneo y de línea serpentinata de marcado carácter manierista que sitúa la talla en torno a 1560
Cruz de altar, con Crucificado de madera, brazos en uve pronunciada, paño suprafemoral sujeto con cordón dejando al descubierto la pierna izquierda. Podría ser obra del siglo XVII.
Incensario, de plata en su color, con brasero gallonado y pie sencillo, es del siglo XIX. Custodia de finales del XVIII de la misma época.
Baptisterio. Pila bautismal, en taza lisa de piedra arenisca sobre basamento circular y pie cilíndrico. Fue retallada la embocadura en el siglo XVIII.